Mañana vuelve la familia. Me quede 2 semanas con la casa vacía sin las risas ni llantos de los enanos, sin la sonrisa de mi mujer.
Todo por lo que vivo se fue de viaje a 3000km de mi. De vez en cuando está bien despegarte de lo que más quieres para darle aun más valor a lo que tienes.
Han sido dos semanas de soledad y a mi me ha dado tiempo de elucubrar sobre las miradas inquisidoras de los vecinos que parecen no atreverse a preguntar por la familia, de los comentarios de los compañeros de trabajo que dan por hecho que debo estar superfeliz de estar soltero por un tiempo, como si este tiempo me sirviera de liberación sexual o algo así, al final todo se reduce a eso.
También me sirve para entender un poco más a un amigo, que desde que su novia le dejó por otro, tiene prohibido la palabra "compromiso" en su vocabulario y por eso nunca funcionan las relaciones que ha tenido desde entonces y a su vez se lamenta de su soltería.
Por eso pienso que la vida se me fue de vacaciones, porque llevo 2 semanas con la vida parada, oyendo solo tonterias, mucho menos importantes que el llanto de mi hijo pequeño cuando quiere comerse su potito o de las historias tan fantásticas sobre dragones que me cuenta el mayor.
Buen rollito es lo que me espera en el reencuentro con mi mujer, un reencuentro con mi vida.
Todos los veranos aparece una "canción del verano" y últimamente, concursos de "las mejores canciones de los últimos 40 veranos". Paralelamente también podíamos buscar un "anuncio del verano".
El Verano pasado Cocacola suspendía la emisión de su anuncio de fanta ante las protestas de la comunidad scout, al aparecer ridiculizado a un joven vestido de scout y se "curaba" al beber Fanta.
Este año, Fanta repite la mecánica pero caracterizando al joven como un dominguero de playa, con sus patillas y un exagerado crecimiento de una mata de pelo en el pecho, además de una voz aguardentosa. Esta vez nadie se va a sentir identificado con dicho personaje, como nadie se siente aludido cuando dentro de una multitud llaman al tonto para decirle que es tonto ¿quien responde?.
Y es que últimamente a los publicistas les gusta mucho dar mensajes negativos en sus anuncios con tal de llamar la atención, aunque sospecho que pocos se plantean que lo que están viendo sea negativo; por ejemplo anunciar la una bebida haciéndote reflexionar sobre el día de tu entierro, o más bien sobre la fiesta-carnaval (sólo falta Carlinhos) que se va a montar en toda la ciudad porque te has muerto y van a tirarte al puerto para servir de comida de un gran pez (en plan sacrificio de tribu indígena de King-Kong). Y lo más irónico es la letra de la canción: Todos necesitan a alguien a quien amar (... y por eso están tan contentos en tu entierro).
Este año para mi, el anuncio del verano es para hacer un "ooohhhh". Si me tengo que identificar con ese actor picassiano, en esa atmosfera de color de chicle de mora masticado, que se enamora de esa tía tan siniestra, que le atropella un camión y se troncha el cuello y que tiene un bebé que pierde la ternura de un bebé (odio ese efecto especial) para convertirse en un altavoz humano. Como nos identificamos y nos gusta este tío, beberemos más Cocacola.
El Buen rollito de los creativos de la Once o de del Atlético de Madrid y el Cádiz es lo que me gustaría ver más a menudo, y a los de Cocacola pedirles que volvamos a ese sentimiento de "al mundo entero quiero dar un mensaje de amooorrrr.." con sus velitas y todo.